Como es de todos conocido, las elecciones atípicas a la Alcaldía de Tunja tendrán el 26 de julio a doce (12) protagonistas, incluido el voto en blanco, pues en la Registraduría se han inscrito los siguientes candidatos:
1.
Diego Hernán Neira (Oxígeno).
2.
Pedro Pablo Siauchó (ADA).
3.
Nicolás Cortés (Pacto Histórico).
4.
Jonathan Bosigas (Partido Ecologista Colombiano).
5.
Sandra Estupiñán (Cambio Radical).
6.
José Ricardo López (Esperanza Democrática).
7.
Yamir Oswaldo López (En Marcha
y
Alianza Verde).
8.
Rafael Acevedo (ASI).
9.
Nora Milena Cano (MIRA).
10.
Luis Eduardo Vargas (Colombia Justa Libres).
11.
Edwar Javier Parra (Dignidad y Compromiso).
A
partir de dicha inscripción y con el mayor respeto por cada uno de los
aspirantes, en mi opinión, solamente cuatro (4) de ellos, podrían tener opción
real de ser gobierno, dependiendo de las adhesiones y alianzas que en campaña
cada uno logre implementar.
De
los otros siete (7), debemos reconocer en voz alta, que algunos de ellos se han
candidatizado, con el inocultable deseo de negociar con el más fuerte, en la
perspectiva de lograr alguna oportunidad en el futuro gabinete municipal o en
la venidera contratación de obras, si es que algo es posible quitarle a
TierraSua S.A.S.
El
resto, simplemente habrá hecho un loable ejercicio para lograr algo de
reconocimiento social, que muy seguramente será consignado en la
correspondiente hoja de vida; ya que no gozan de ningún apoyo político o
social, entre las comunidades urbana y rural de la ciudad de Tunja.
El
pasado 21 de junio se cumplió el período de revisión, verificación y/o modificación
de las candidaturas, sin que la Registraduría Nacional del Estado Civil, haya notificado
cambios en el listado de aspirantes al cargo de Alcalde Mayor de Tunja.
Es
por ello oportuno señalar, que TUNJA podría tener un ALCALDE PROGRESISTA, si
los Dirigentes políticos del PACTO HISTÓRICO, PARTIDO ALIANZA VERDE, EN MARCHA
y ESPERANZA DEMOCRATICA, asumen el reto y la responsabilidad de un inmediato
proceso de UNIDAD.
La
actual coyuntura destaca sin duda alguna, la vigencia de la ALIANZA POR LA VIDA,
lo cual permite que éste sueño se abra paso en medio de tanta vanidad, ya que su
votación en Tunja fue del 43% y 53% respectivamente, en las pasadas primera y
segunda vuelta de la elección presidencial.
Los
57.700 votos de la segunda vuelta o los 19.900 de la pasada elección parlamentaria
son en ambos casos, un cheque valioso que sin embargo, nadie a título personal puede
acercarse a reclamar como propios en el Pacto Histórico o la Alianza por la
Vida.
Hay
impreso en los primeros, el sentimiento de muchos tunjanos con y sin partido,
que decidieron apoyar a Iván Cepeda Castro, en abierto rechazo a un candidato
fascista, que se proclamó súbdito de los Estados Unidos y cuyos valores éticos
y morales soportan toda suerte de cuestionamientos, que lo obligarán por
actuaciones profesionales y/o personales, a responder ante la justica ordinaria
nacional e internacional.
En
el segundo caso, si bien el Pacto Histórico se presentó en las parlamentarias con
lista cerrada, su votación no hizo otra cosa que validar en Tunja, los 18.615
votos obtenidos por Pedro Suarez Vacca para la Cámara en 2.022
Sin
embargo, cuando el fantasma del fascismo ha comenzado a caminar, gracias a la
intromisión de míster Trump en la política nacional y a la servil obediencia de
la derecha uribista; la opción de un alcalde Progresista en la hermosa Tunja,
está en la Vuelta al Perro llamando nuestra atención.
Cada
candidato de los partidos antes señalados debe autoevaluar sus posibilidades
sin agrandarse, ya que, de no ser así, Runta tomará la palabra como ha sido
costumbre, y el 26 de julio estaremos de regreso, en el punto de los sinsabores
que antecedió la llegada del Profe Mikhail a la vida institucional de la ciudad,
y cuyo anhelo de renovación no logro cristalizar.
Once
candidatos, no son garantía de que cualquiera podrá resultar vencedor con una
votación escasamente significativa, pues de llegarse a esa instancia, Tunja
tendrá alcaldesa a pesar de las criticas que por debajo de la ruana, le formulan
algunos concejales que allí la acompañaron y hasta en la misma gobernación de
Boyacá.
Se
tendrá entonces que esperar a que la virgen del milagro favorezca las demandas
que le han sido formuladas, con la inequívoca intensión de favorecer electoralmente
y por vía judicial, las pretensiones del arquitecto Rafael Guillermo Acevedo
Pedroza.
Dejo
estas reflexiones, bajo el silencio escrutador del Mono de la Pila, para el
análisis concienzudo de los académicos del Pasaje Vargas y Contertulios de la
Vuelta al Perro, con la certeza que es posible que la Tunja de la Alianza por
la Vida, elija holgadamente y por primera en vez su historia, un alcalde
Progresista.
