Hijo,
con cada amanecer
he intentado ayudarte,
pero hay días que dudo
porque no sé,
si lo estoy logrando.
Sabemos de los días grises
que con alguna frecuencia nos visitan,
pero como llegan se van
porque hay amor,
y junto a él
será siempre primavera.
Hijo,
cuatro décadas son un instante
en nuestra hermosa vida,
te amo y por ti
siempre lo seguiré intentando.
Tu eres mi vida,
y por la vida
hasta la vida misma
y no importa,
porque gracias a ella
hemos nacido para caminar juntos.
Un caminar,
que algunos contemplan
con algo de admiración han dicho,
pero que nosotros disfrutamos
todos los días en silencio.
Hijo,
por ti, por mí,
por nuestra hermosa vida,
y con la alegría
de siempre,
con cada nuevo amanecer
lo seguiré intentando.
